La venta de ordenadores, un mercado estancado y comoditizado que necesita una reinvención

La venta de ordenadores, un mercado estancado y comoditizado que necesita una reinvención

El mercado de los ordenadores es un mercado relativamente joven. Hace apenas 30 años empezaron a introducirse en nuestros hogares, poco a poco, y a día de hoy ya nos encontramos un mercado estancado, saturado y que necesita una reinvención.

Esto se debe a múltiples factores, aunque en gran medid al auge de los smartphones que han penetrado en nuestras vidas como ninguna otra tecnología y nos han evitado necesitar un PC o portátil para multitud de tareas cotidianas como revisar el email, comunicarnos por medios electrónicos…

El auge y estancamiento de las ventas de PCs

Cuando uno no lo piensa mucho, puede llegar a pensar que las ventas anuales de ordenadores no han parado de crecer desde su invención. Cada vez vemos más ordenadores en nuestro entorno, y ya se han convertido en una pieza fundamental en cualquier trabajo de oficina.

Pero la realidad es que esta tendencia creciente tuvo un punto de inflexión en 2011, y a partir de ese momento han ido bajando hasta llegar a un punto de relativo estancamiento.

Evolución de las ventas de PCs

Curiosamente, a partir de 2010/2011, el mercado de los smartphones empezaba su brutal crecimiento, que sería imparable hasta 2015, año en el que empezamos a ver un estancamiento en el número de unidades vendidas cada año.

Evolución de ventas de los smartphones

Y ante el estancamiento, los precios empiezan a subir poco a poco

Curiosamente, cuando analizamos el mercado desde el punto de vista de la evolución de los precios, vemos como el mercado de la venta de ordenadores muestra una tendencia bajista desde su creación hasta 2015.

Evolución bajistas del precio de los ordenadores hasta 2015

Pero a partir de 2015 la tendencia del mercado cambia, y los precios pasan a estancarse e ir subiendo poco a poco cada año. Parece que el estancamiento en el volumen de ventas lleva a no poder optimizar más los costes y, con ello a que encontrar ordenadores baratos sea cada vez más complicado, aunque existan opciones como la de https://www.info-computer.com/ordenadores/.

Evolución del precio de los ordenadores de 2015 en adelante

El fin de la ley de Moore

Además de la convivencia de los smartphones con los PCs, consiguiéndoles quitar bastante protagonismo en los puestos de trabajo, existe otra gran razón para este cambio en la tendencia: el posible fin de la ley de Moore.

Durante décadas, la evolución de los ordenadores se ha regido por la ley de Moore, que nos viene a decir que cada dos años somos (o éramos) capaces de doblar el número de transistores dentro de un microchip y, con ello, doblar la potencia de estas máquinas.

Ley de Moore

Ya en 2016, Intel, el gigante de los Microchips, decía que no era capaz de seguir evolucionando sus tecnologías de acuerdo a la ley de Moore por mucho más tiempo. Para seguir adelante, hacía falta aplicar cambios fundamentales al enfoque de sus microchips, como cambiar la base de Silicio.

Y en pocos años lo hemos visto pasar. La tecnología que tendría que haber sacado Intel al mercado en 2015, ha visto la luz en 2019.

Una evolución imposible

Y no solo es que nos hayamos topado con el fin de la ley de Moore, si no que la complejidad tecnológica que requiere poder seguir incrementando la potencia de los microchips ha hecho que la inversión necesaria para construir fábricas para montar estos procesadores, se haya incrementado un 13% anualmente. Se estima que en 2022 el coste de una de estas fábricas será de unos 16.000 millones de dólares.

En paralelo y debido a este incremento en las inversiones, la industria ha cambiado radicalmente. De 25 empresas capaces de crear microchips en 2002, hemos pasado a 8 en 2010 y solamente 3 en la actualidad.

La necesidad de reinventar la industria

Esta situación ha forzado a la industria a tener que reinventarse, pero está costando. Durante muchos años, las esperanzas estaban puestas en la computación cuántica, un paradigma que parecía multiplicar exponencialmente la capacidad de cálculo de los ordenadores.

Después de invertir paladas de miles de millones de dólares, por fin este año se ha conseguido (teóricamente), la supremacía cuántica. En Octubre de 2019, Google aseguraba que uno de sus ordenadores cuánticos había batido al ordenador «tradicional» más rápido hasta el momento.

Y esto es una buena noticia, quizás uno de los grandes avances tecnológicos de la historia. Pero, por ahora, resulta irrelevante desde un punto de vista del mercado.

De hecho, la mayoría de los científicos son muy escépticos sobre que este tipo de tecnologías lleguen al mercado masivo en ningún momento, debido a lo sensibles que son estos chips a las interferencias. Así que, por ahora, y pinta que por mucho tiempo, será utilizados únicamente con fines científicos o empresariales pero en ámbitos muy reducidos.

Muchos otros investigadores de todo el mundo siguen buscando nuevos enfoques. Por ejemplo, en Enero de 2020 se publicaba el artículo «The building blocks of a brain-inspired computer featured«, que presenta una hoja de ruta para la creación de una nueva arquitectura de ordenadores que esté basada en el funcionamiento de nuestro cerebro.

Desde 2004 también tenemos enfoques que buscan utilizar el grafeno como sustituto del cobre (usado en las conexiones de los chips) para poder seguir reduciendo el tamaño de los microchips. En 2009 se descubrió un método que puede resultar efectivo, pero también está todavía lejos de llegar a poder ser usado en el mercado masivo.

Un enfoque muy prometedor en el que se lleva invirtiendo desde hace muchos años es el del nanomagnetismo. Este enfoque busca sustituir a los transistores (que son la base de los chips), por nanoimanes mucho más pequeños y que son capaces de transmitir la información a otros nanoimanes con los que están emparejados.

Sea como sea, la industria de los ordenadores necesita un cambio radical y, viendo el estado actual de todos los enfoques actuales, no parece que lo veamos en los próximos 5 años.

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